Varanasi: por qué es considerada la ciudad más sagrada de La India

De las siete ciudades sagradas para el hinduismo, Varanasi, que, según la tradición, fue fundada por el mismísimo Shiva, es la más importante de todas ellas.

Ubicada en el estado de Uttar Pradesh, Benarés, Varanasi en hindi, se sitúa a orillas del río Ganges, el más importante de los siete ríos sagrados del hinduismo. Al menos una vez en la vida, los hindúes han de visitar esta ciudad y realizar las abluciones desde los ghats en este río sagrado, considerado la vía de acceso directo al Nirvana.

Dada la importancia espiritual y religiosa que tanto Varanasi como el Ganges tienen para la cultura hindú, no es de extrañar que, los hindúes, deseen morir en esta ciudad, habitada por casi 1.200.000 habitantes.

Hoy, descubrimos Varanasi, una de las ciudades más antiguas de la India donde la vida se mezcla con la muerte.

Varanasi: India en su estado más puro y espiritual

Varanasi se corresponde con la ciudad espiritual por excelencia de la India. Lugar de peregrinación para millones de hindúes es, también, su último destino en su trayecto vital.

Morir en Varanasi es, para los hindúes, una apuesta segura para entrar al Nirvana y poner punto y final a su paso por el mundo terrenal. Por ello, en las aguas del sagrado Ganges a su paso por Varanasi, confluyen los cuerpos ardiendo de los recién fallecidos y los de los vivos realizando sus abluciones.

Cuando la muerte llega a los habitantes de esta legendaria ciudad de Varanasi India, los cuerpos sin vida son paseados a hombros de los familiares varones hasta llegar a los ghats, enormes gradas que descienden hasta las aguas del río y donde se realizan las cremaciones de los cadáveres.

Los cuerpos son incinerados con madera y especias, un aspecto que dependerá del poder adquisitivo de los familiares. Cuando las llamas se apagan, las cenizas de los cuerpos son arrojadas a las aguas del Ganges, para que puedan reencarnarse de nuevo.

Manikarnika: el más famoso de los ghats de cremación

Varanasi es conocida como la ciudad de los ghats, unas místicas escaleras o gradas que descienden hasta alcanzar las aguas del Ganges. De los 87 ghats repartidos por la orilla del Ganges, Manikarnika se ha alzado como el más importante y sagrado.

Manikarnika luce, cada día del año, fumarolas de humo procedentes de las piras funerarias en la que se creman los difuntos. Vida y muerte se dan la mano en este ghat que pone en evidencia el vasto número de hindúes que acuden a Varanasi a morir.

También conocido como el ghat de la Liberación, la historia de Manikarnika está repleta de leyendas que le confieren un carácter sagrado. Según explica uno de los mitos, el ghat Manikarnika se alza sobre el lugar donde cayó el pendiente que adornaba la oreja de la diosa Sati. De hecho, Manikarnika significa, literalmente, “anillo de la oreja”.

Además de ver con tus propios ojos el crematorio más sagrado y popular en Varanasi, en tu visita a esta fascinante ciudad no puedes perderte un conjunto de enclaves que, sin duda, no te dejarán indiferentes.

Puntos clave en tu visita a Varanasi

La ciudad sagrada de Benarés India, además de su rico patrimonio inmaterial, aguarda numerosos rincones, templos y lugares sagrados de gran importancia histórica y artística que no te puedes perder.

El corazón de la ciudad es, sin duda, el Ganges, centro espiritual para la cultura hindú a cuyas orillas acuden miles de files a eximirse de sus pecados o a arrojar las cenizas de sus difuntos.

La ceremonia del fuego o Ganga Aarti

La orilla del río concentra uno de los rituales más simbólicos y poderosos a los que podrás asistir en esta ciudad sagrada india: el “ganga aarti” o ceremonia del fuego. Cada día, a medida que cae el atardecer, se realiza este mágico ritual en honor a la diosa del río más sagrado de la India: el Ganges.

En él, se ofrece luz a una o más deidades a través del fuego, empleado como ofrenda. Se encienden lámparas y se cantan alabanzas a la madre Ganga de la mano de los pandits o sacerdotes hindúes.

Sarnath, la cuna del budismo

A tan solo media hora de Varanasi, se localiza el lugar donde, según la leyenda, Buda dio su primer sermón.

Numerosos templos y ruinas se alzan en el complejo de Sarnath, donde cabe destacar la construcción de un monasterio, una stupa y un museo arqueológico en el que se conserva la columna de Ashoka con 4 leones, uno de los símbolos de la India.

Templo de Kashi Vishwanath

En Varanasi se encuentra uno de los centros de peregrino hindúes más populares de todo el país: Kashi Vishwanath.

Consagrado a Shiva, la deidad patrón de Varanasi, este templo es también conocido como templo dorado de Benarés, debido a sus cúpulas recubiertas de 800 kilos de oro.

El conjunto arquitectónico ha sufrido varias destrucciones y reconstrucciones a lo largo de sus siglos de historia. Incluso, llegó a levantarse una mezquita en el mismo lugar. En la actualidad, esta linda con el templo que se levantó en el siglo XVIII, por lo que se trata de un enclave muy conflictivo, debido a que se lo disputan musulmanes e hindúes.

Fortaleza de Ramnagar

A orillas del río sagrado, se alza majestuosa una fortaleza que cuenta con varios siglos de historia.

Fue la casa ancestral del Maharajá de Benarés, quien la habitó en el siglo XVIII. Esta lujosa residencia, que bebe de las influencias del estilo mongol, derrocha elegancia y opulencia. Como curiosidad, el acceso a esta fortaleza en época de lluvias tan solo es posible en barco, ya que, el puente que proporciona la entrada, está dotado de una base de tambores flotantes.

Varanasi muestra la faceta más impactante de La India. Una ciudad bulliciosa, caótica y ruidosa que, al mismo tiempo, es el destino en el que todo hindú anhela acabar sus días. Como visitante, no serás ajeno a la energía que se respira en esta ciudad, tan llena de espiritualidad, de vida y, también, de muerte.